Los procesos de tratamiento aerobio se encuentran entre los mayores consumidores de electricidad dentro de las instalaciones industriales. La aireación por sí sola puede representar entre el 50 % y el 70 % de la demanda total de energía de una planta de tratamiento de aguas residuales.
El funcionamiento continuo de los sopladores, los requerimientos de transferencia de oxígeno y los sistemas de mezcla hacen que el tratamiento aerobio sea intrínsecamente intensivo en consumo energético.
Además, los sistemas aerobios generan grandes volúmenes de lodos biológicos excedentes. Estos lodos deben ser espesados, deshidratados, transportados y finalmente dispuestos, lo que genera costos importantes de manejo y responsabilidades ambientales a largo plazo.
Por otra parte, las plantas aerobias requieren control operativo continuo, supervisión especializada y mantenimiento intensivo. Las cargas de choque, los picos de producción y las fluctuaciones en la carga orgánica pueden desestabilizar el sistema, lo que obliga a realizar un monitoreo constante y ajustes operativos frecuentes.
Para industrias con aguas residuales de alta carga orgánica, como procesadoras de carnes, en especial pollos, o procesadoras de lácteos, productos agroindustriales, o el procesamiento de alimentos, etc., estas limitaciones se vuelven aún más necesarias.
PTAR convencional de lodos activados. Alta demanda de energía eléctrica y produccion de lodo no digerido.
PTAR con integración de sistema aeróbico en cabecera. Reduce costos operativos, baja producción de lodos.
Al integrar un sistema AD (digestión anaerobia) o un reactor UASB aguas arriba de la etapa aerobia, las aguas residuales industriales con alta carga orgánica pueden tratarse de forma eficiente mientras se genera simultáneamente valor energético.
Al eliminar una gran parte de la carga orgánica (DQO/DBO) antes de la etapa aerobia, la demanda de aireación se reduce considerablemente.
Dado que la aireación representa normalmente entre el 50 y el 70 % del consumo total de energía de una planta, esto se traduce en importantes ahorros operativos.
El tratamiento aerobio:
consume grandes cantidades de electricidad debido a la aireación continua
requiere ⚠️ 1,2 – 1,5 kWh por kg de DQO degradado
En cambio:
no requieren inyección de oxígeno
transforman la carga orgánica en biogás (metano)
La materia orgánica se convierte en biogás, que puede utilizarse para:
unidades CHP (cogeneración) para producir electricidad y calor
calderas de vapor que pueden operar directamente con biogás
De esta forma:
es posible alcanzar autosuficiencia energética parcial o total
el tratamiento de aguas residuales deja de ser un centro de costos y se convierte en un activo energético
El sistema AD convierte la materia orgánica en biogás, creando una fuente de energía renovable a partir de las propias aguas residuales.
Esto permite alcanzar autosuficiencia energética parcial o incluso total, dependiendo del tamaño de la planta y de las características del afluente.
Un sistema anaerobio puede producir hasta: ⚠️ 0,35 Nm³ de CH₄ por kg de DQO eliminada
lo que equivale aproximadamente a: ⚡ ≥ 1,25 kWh de electricidad por kg de DQO degradado
1. El Sistema anaerobio de cabecera: reducción de carga y generación primaria
Instalar un sistema anaerobio (como un reactor UASB, biodigestor o similar) antes de la etapa aeróbica convencional genera un impacto financiero inmediato:
Reducción de la Carga Orgánica (DQO/DBO): El sistema anaerobio elimina una gran parte de la carga contaminante sin necesidad de aireación (el proceso que más energía consume). Esto reduce drásticamente el tamaño y el consumo eléctrico de los sopladores en la etapa aeróbica posterior.
Producción de biogás "limpio": Al capturar la energía antes de que se degrade en las piscinas de aireación, obtenemos un flujo constante de biogás de alta calidad desde el inicio del proceso.
2. Aprovechamiento de lodos: cerrando el ciclo de energía
El lodo generado en el clarificador primario y secundario no debe verse como un desecho, sino como un combustible secundario. Al someter estos lodos a digestión, la planta logra:
Minimización de Volumen: Reducción de hasta un 50% en los costos de transporte y disposición final de lodos en vertederos.
Segunda fuente de biogás: sumamos la energía de los lodos a la ya obtenida en el sistema de cabecera, maximizando el potencial energético por metro cúbico de agua tratada.
Un doble beneficio: ¿cómo se traduce en ahorros?
El biogás capturado de ambas fuentes (cabecera y lodos) ofrece una flexibilidad operativa que impacta directamente en la cuenta de resultados:
A. Generación de electricidad (autoconsumo)
El biogás se convierte en energía eléctrica mediante motores de cogeneración. Esta electricidad se inyecta directamente a la planta para alimentar bombas, agitadores y sistemas de control.
Resultado: una reducción masiva en la factura eléctrica mensual, llegando en algunos casos a la autossuficiencia energética.
B. Reemplazo de combustibles fósiles
En plantas que requieren procesos de calor (como el secado de lodos o como combustible para calderas industriales:, El biogás sustituye al Gas Natural, GLP o Diésel, Bunker C.
Resultado: eliminación de la dependencia de combustibles fósiles externos y protección contra la volatilidad de sus precios.
Descargue aquí mas información sobre este servicio.
En especial hay dos sectores agroindustriales que se pueden beneficiar de la integración de un sistema anaerobio en la cabecera de la planta depuradora de lodos activados para reducir los costos operativos y producir energía.
a) Mataderos y procesadoras de pollos
b) Industria procesadora de lácteos
Por favor llene este formulario y nosotros le enviaremos una evaluación indicando el potencial de energía que puede producir instalando un sistema anaerobio en la cabecera de su PTAR de lodos activados.
